Retrasos y sobrecostos afectan la construcción de la torre hospitalaria en la ESE Santiago de Tunja

Foto: Boyacá Visible

La construcción de la torre hospitalaria en la ESE Santiago de Tunja atraviesa una serie de complicaciones que ponen en riesgo la culminación del proyecto, entre ellos, retrasos significativos, sobrecostos y la falta de una planificación adecuada. Estos inconvenientes fueron expuestos por la gerente de la entidad, Lidia Cenaida Pérez, durante su intervención en el Concejo Municipal, donde se abordaron los desafíos que ha enfrentado la obra desde su inicio.

Avances y dificultades en la construcción
La torre hospitalaria, que tiene como objetivo mejorar la infraestructura de salud en la ciudad, contará con cuatro pisos, distribuidos de la siguiente manera: los niveles 2 y 3 estarán destinados a la atención hospitalaria, el primer piso albergará la zona de ingreso, auditorio, almacén y área de mantenimiento, mientras que el cuarto piso se destinará a oficinas administrativas. Según la gerente, el avance de la obra alcanza el 60 %, pero para su finalización, se requieren $4.795 millones adicionales.

Pese a los esfuerzos por seguir adelante con el proyecto, la ESE Santiago de Tunja se enfrenta a serios obstáculos financieros que complican su culminación en el plazo previsto. La situación ha obligado a la entidad a gestionar más recursos, a la vez que se cuestiona la eficiencia del proceso de planeación desde su inicio.

Problemas de planificación y sobrecostos
Una de las principales críticas recayó sobre la planificación del proyecto. La concejala Laura Silva denunció que los estudios y diseños previos del proyecto, que deberían haber costado alrededor de $300 millones, terminaron costando $20 millones, lo que generó un desajuste en el presupuesto inicial. Además, mencionó que el terreno elegido para la construcción no era adecuado, lo que provocó retrasos adicionales.

“Hoy tenemos más de siete meses de demora, lo que también ha afectado la gestión de recursos ante el Ministerio de Cultura para completar los $5.000 millones que hacen falta para la ejecución total del proyecto”, explicó Silva durante la sesión. Estos problemas no son exclusivos de la torre hospitalaria; la concejala advirtió que otros proyectos financiados con el empréstito municipal también enfrentan retrasos y sobrecostos, generando lo que considera un “detrimento patrimonial”.

Preocupación por la transparencia y control
Ante las críticas, Lidia Cenaida Pérez se comprometió a presentar un informe final de la construcción ante la Contraloría, con el objetivo de que los entes de control puedan evaluar la situación y determinar si hay indicios de mal manejo de los recursos públicos. “Nuestra intención es que este proceso se maneje con total transparencia”, aseguró la gerente de la ESE.

Además, Pérez abordó la preocupación por las deudas pendientes con algunos trabajadores de la entidad, aunque aseguró que se espera completar los pagos en breve, específicamente a profesionales que ejecutaron actividades en proyectos de atención básica en salud.

Obras adicionales en riesgo
La concejala Silva también recordó que el Centro de Bienestar Animal, otro proyecto en ejecución, enfrenta una situación similar. Originalmente presupuestado en $8.000 millones, la obra ha generado intereses por más de $7.200 millones, sin tener aún certeza sobre su ejecución. Silva hizo un llamado a las autoridades municipales a tomar decisiones firmes y asegurar que los proyectos no sigan generando retrasos y sobrecostos que terminen afectando a la ciudadanía.

“La ciudad no puede permitirse que estos problemas sigan afectando el bienestar de los tunjanos. Es crucial que el municipio cumpla con los compromisos adquiridos y garantice la correcta ejecución de las obras”, concluyó la concejala.

El futuro de la torre hospitalaria
Con los recursos adicionales que se gestionan y el compromiso de la administración local, aún queda la esperanza de que la torre hospitalaria pueda completarse a tiempo. Sin embargo, los ciudadanos de Tunja siguen esperando respuestas claras sobre la ejecución de este y otros proyectos esenciales para la ciudad. La transparencia y el control de los recursos serán claves para asegurar que las obras no se conviertan en un lastre para el municipio.

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